viernes, 12 de junio de 2009

"Te deseo..."

ESCRITO POR VICTOR HUGO (SIGLO XIX)


Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencor.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin deseperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso los malos e inconcecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil,
mas no insustituíble
y que en los momentos malos,
cuando no quede nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven
no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro,
no insistas a rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario
dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y
la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esa manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.


Te deseo además que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti
y digas: "Esto es mío".
Sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.



Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.


Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo mujer,
tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre el amor para recompenzar.


Si todas estas cosas llegaras a pasar,
no tengo más nada que desearte.

domingo, 7 de junio de 2009

"El halcón del rey"

Cuenta la leyenda que el rey de una lejana comarca, un buen día, recibió en obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase.


Al cabo de unos meses, el rey pidió informe al maestro cetrero acerca del entrenamiento de las valiosas aves. El maestro le informó que uno de los halcones respondía perfectamente al entrenamiento, pero el otro no se había movido de la rama donde lo dejó el día de su llegada.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave.Entonces decidió encargar la misión a los miembros de la corte, pero nada sucedió...


En un acto de desesperación, el rey decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una jugosa recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.


A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente frente a las ventanas de su palacio. El rey le dijo a su corte:- Traedme al autor de este milagro.


Su corte rápidamente le presentó a un campesino. El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado, el campesino le dijo al rey:
- No fue magia ni ciencia mi Señor, sólo corté la rama y el halcón voló. Se dio cuenta de que tenía alas, y empezó a volar.
Las crónicas narran que desde entonces el halcón voló libre y sin restricción alguna y el rey simplemente disfrutaba de su vuelo.


¿Y nosotros a qué estamos aferrados que nos impide volar? ¿qué es eso de lo que no nos podemos soltar? Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos y creemos que eso es lo único que existe. Dentro de esa zona está todo lo que sabemos y todo lo que creemos. Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y con nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestra historia. Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles. Dejemos ya de aferrarnos a nuestra propia rama y corramos el riesgo de volar más alto.

¡¡Venga, vamos a volar!!

lunes, 1 de junio de 2009

Necesito...

Necesito contaros como me siento. Necesito gritar, necesito llorar, necesito entenderme a mí misma. Necesito entender a la gente que tengo a mi alrededor. Necesito saber que pasará con mi gran deseo. Necesito que llegue el día en que mi cuore me diga que sí, que ha estado dándole vueltas a la cabeza y que al igual que yo cree que ser padres será algo maravilloso, lo mejor que le puede pasar a un ser humano.
Me siento triste, anoche tuvimos de nuevo esa conversación, la conversacion que cada vez me da más miedo empezar, la conversación en la que su respuesta siempre es: "no necesito ser padre para ser feliz". Cada vez que oigo esa frase, me duele. Me duele cada vez más. Me entristece saber que la persona a la que amo con todas mis fuerzas, con toda mi alma, por el momento no quiere compartir mi gran deseo.

Siempre he sido una persona cabezota (como buena tauro) y siempre lo he querido todo ya. Quizá la vida me está poniendo a prueba, quizá la vida me pide que sea paciente y quiere enseñarme que no siempre puede ser todo ya.

Gracias por leerme, gracias por estar ahí y gracias por ser como sois.

Besos y hasta la próxima.

martes, 26 de mayo de 2009

El mejor regalo: su sonrisa


En esta foto estamos: mi hermana, mi padre y yo.
Como ya os conté en la entrada anterior, tengo a mi padre "pachuchillo". Ha venido a pasar unos días conmigo y así puedo cuidarle y estar con él. Ahora mismo se me haría muy difícil no tenerle cerca para poder ver día a día como se va encontrando. Tiene días y momentos buenos, otros no tan buenos y otros malos. Ya se sabe, estas cosas son lentas...

No os imaginais lo feliz que me hace verle sonreír... Desde que está así, lo hace muy poco... a causa de la depresión, se refleja en su cara la preocupación, la angustia y el sufrimiento por el que está pasando. Frunce el ceño, y no hay ni un sólo músculo de su cara que no esté tenso. Pero hay ciertos momentos, en los que o yo o mi cuore le gastamos una broma, o le quitamos peso al asunto y a su situación y por unos instantes los músculos de su carita se relajan y nos regala una sonrisa... en esos momentos me siento feliz, me emociona tanto verle relajado por unos instantes, ver como su carita se transforma por unos segundos y sus ojitos brillan de nuevo, como nunca tendrían que haber dejado de brillar. Esos son los mejores momentos del día, tanto para él como para mí.


Mi padre siempre está dispuesto a ayudar, siempre ha estado allí cuando le he necesitado, siempre ha estado a nuestro lado, siempre se ha prestado a ayudar a mi madre en momentos difíciles, (aunque están separados, son muy buenos amigos). Se desvive por ayudar a familiares y a amigos. Siempre está cuando le necesitas. Ahora somos nosotros, su familia, sus amigos... los que intentaremos que se sienta bien, los que estaremos a su lado siempre que nos necesite, los que intentaremos y no pararemos hasta conseguir que cada día nos regale más sonrisas... Ahora él nos necesita y aquí nos tiene para hacer que pueda superar este "bache" lo antes posible.


Me siento feliz de tenerle aquí conmigo. Me siento feliz de poder ayudar a mi padre. Me siento feliz cuando me regala una sonrisa.

domingo, 17 de mayo de 2009

¡Volveré!

Desde el viernes por la noche estoy en Barcelona. Murió mi tía-abuela y vine al entierro y a estar con mi familia. Mi abuela materna lo está pasando mal, pero poco a poco va remontando. Por otro lado mi padre tampoco está muy bien, está pasando una mala época anímicamente... Así que estaré unos días en Barcelona y bastante desconectada de internet por falta de tiempo y ganas...

Voy a dedicar estos días a estar con mi familia y cuidar a mi padre ya que en estos momentos me necesita y quiero estar a su lado.

Volveré. No sé cuando, pero lo haré.



Besos y hasta pronto.



miércoles, 13 de mayo de 2009

Bolerillos

La primera vez que escribí en el bolo, no pensaba que me pasaría lo que me está pasando. Es cierto cuando la gente dice que en Internet hay mucha mentira, que hay mucha gente que se inventa identidades y gente que disfruta haciéndolo pasar mal a otros solo por y para su diversión y entretenimiento (cosa que nunca entenderé, pero allá ellos…) Lo que ignoraba por completo, lo que nunca hubiese podido imaginar es que se formarían unos preciosos lazos con algunas de las personas con las que me voy cruzando a diario en el bolo y a algunas de ellas antes solamente leía y en cambio ahora, empiezo a conocer.
Gracias al bolo me enteré del caso de Juanma, gracias al bolo he conocido a Mays y me quito y me seguiré quitando el sombrero ante ella. He conocido a un montón de gente que realmente vale la pena… (No me pondré a nombrarlos a todos porque no me perdonaría el hecho de dejarme a alguien…). También gracias al bolo he creado yo esté blog, un blog que ha sido un acierto crear ya que me está ayudando mucho y me siento bien al escribir en él y poder plasmar cosillas que siento y van pasando por mi mente a lo largo de los días.

Cada una de estas personas tienen sus vidas, sus preocupaciones, sus inquietudes, sus alegrías y sus ganas de desahogarse y de compartir buenos y malos momentos.

Boleros, me alegro muchísimo de que haya sido así, me alegro muchísimo de haberme decidido un día a escribir en el bolo y me alegro muchísimo de leeros a todos vosotros y poder iros conociendo poco a poco…

Besos a todos los que entréis y hasta la próxima.

viernes, 8 de mayo de 2009

Paseando...

Ahora, con el buen tiempo dan ganas de salir a la calle, dan ganas de ir a pasear, de estar un buen rato fuera de casa disfrutando del calorcillo, del color de la primavera, de la gente que llena las calles y las terracitas de los bares… Me encanta poder salir a la calle y tener tantas sensaciones buenas, tantas sensaciones especiales que sólo siento cuando empieza el buen tiempo.

Son muchos los días que salgo con mi perrilla, nos acercamos a la playa y observamos a todos los que se atreven a bañarse (aunque el agua aún tiene que estar helada…), también están los que se plantan en medio del paseo y les observan, los abuelillos que pueden pasarse toda la mañana en un banco al sol observando atentamente a todo el que pasa.
Me encanta imaginarme las vidas de las personas que me cruzo en mi paseo, yo sola me monto historias que me fascinan, no hay vida que no sea interesante… Quizá las vidas que yo imagino distan mucho de la realidad, pero me gusta, me gusta mucho imaginarme como serán sus casas, si tendrán o no hijos o nietos, si tendrán un trabajo, si tendrán una salud de hierro, si serán o no optimistas, si tendrán o no mal carácter…

Ayer por la tarde, en uno de los bancos que hay en una plaza del pueblo donde vivo, había una pareja de ancianos que me parecieron entrañables. Se miraban con una dulzura que me emocionó. Él le acariciaba el pelo y le susurraba algo bello a juzgar por los ojitos que ella le dedicaba. Acto seguido él le cogió la mano y con su dedo gordo, le acariciaba a ella la suya. Y allí, en ese preciso instante, en ese banco de la plaza por la que paso todos los días, pude ver la magia del amor… un amor que no ha muerto, un amor que con el pasar de los años se ha hecho más fuerte, más sincero y más mágico.
Y con esto sólo me queda pensar, cada vez con más convicción, que ¡viva el amor!
Hasta la próxima.