
Texto extraido de un periódico digital:
"Que la primavera la sangre altera es uno de esos dichos populares que la ciencia se ha encargado de validar, un periodo en el que el cuerpo responde mejor a los estímulos, incluidos los sexuales.
Psicólogos, sociólogos, médicos y, por su puesto, sexólogos son unánimes al afirmar que el acerbo popular, al menos en lo que se refiere a ese refrán, tiene base científica.
La primavera, una palabra que viene del latín y que significa primer verano, se caracteriza, como todo el mundo sabe, por un aumento paulatino de las temperaturas y de la luminosidad.
Y a más calor y luz mayor aumento de las sensaciones placenteras y de la producción de hormonas, como la melatonina y las feromonas, determinantes para la actividad sexual.
La primavera “ánima más, lo que hace es mejorar el carácter, las ganas y animar a salir, a relacionarse. Llega un momento en que la ropa te empieza a sobrar y eso conlleva una mayor predisposición a las relaciones sociales y evidentemente a las sexuales”, manifestó a Efe Iván Rotella Arregui, portavoz de la Asociación Estatal de los Profesionales de la Sexología (AEPS) de España.
Por esa razón, entre otras, es categórico al afirmar que el refranero acierta en este caso “al cien por cien”, ya que la primavera y el despertar de la naturaleza, así como de los instintos más animales, trae consigo además “más deseo y más enamoramiento”.
"Que la primavera la sangre altera es uno de esos dichos populares que la ciencia se ha encargado de validar, un periodo en el que el cuerpo responde mejor a los estímulos, incluidos los sexuales.
Psicólogos, sociólogos, médicos y, por su puesto, sexólogos son unánimes al afirmar que el acerbo popular, al menos en lo que se refiere a ese refrán, tiene base científica.
La primavera, una palabra que viene del latín y que significa primer verano, se caracteriza, como todo el mundo sabe, por un aumento paulatino de las temperaturas y de la luminosidad.
Y a más calor y luz mayor aumento de las sensaciones placenteras y de la producción de hormonas, como la melatonina y las feromonas, determinantes para la actividad sexual.
La primavera “ánima más, lo que hace es mejorar el carácter, las ganas y animar a salir, a relacionarse. Llega un momento en que la ropa te empieza a sobrar y eso conlleva una mayor predisposición a las relaciones sociales y evidentemente a las sexuales”, manifestó a Efe Iván Rotella Arregui, portavoz de la Asociación Estatal de los Profesionales de la Sexología (AEPS) de España.
Por esa razón, entre otras, es categórico al afirmar que el refranero acierta en este caso “al cien por cien”, ya que la primavera y el despertar de la naturaleza, así como de los instintos más animales, trae consigo además “más deseo y más enamoramiento”.

Después de leer todo esto, entiendo un poco más el famoso refrán... Pero... ¡Ay, madre del amor hermoso...! (Que diría nuestra Merche...) ¿Quién calmará mi sangre alterada?
Ainssss...¿Y cupido? ¿¿ande andará??
(Es que una... está falta de... mmmm... de... "cariño" ¡coño ya!) jajajajaja